viernes, 10 de octubre de 2014

La Pesadilla de comprar un Carro en Venezuela

El diputado a la Asamblea Nacional (AN) y miembro de la comisión de finanzas, Elías Matta, denunció la situación con la compra y venta de vehículos en el país. Resaltó que desde el año 2011 se ha presentado ante la Asamblea Nacional la denuncia sobre las famosas listas de esperas que  hay en los concesionarios de vehículos y la problemática continúa.

"Han pasado cuatro años y el problema aún sigue, en los concesionarios no hay carros y cuando llegan para que te lo puedan entregar hay que pagar un porcentaje mayor, por debajo de la mesa, para que te puedan asignar un vehículo,  mientras que el Gobierno se sigue haciendo de la vista gorda sobre esta situación".

Asimismo, reiteró que las denuncias sobre el proceder de algunos concesionarios y la ineficiencia en la Asamblea Nacional al tardarse en discutir el proyecto de Ley sobre la compra-venta de vehículos contribuyó a que en Venezuela se agudizara el problema.

El proyecto de Ley, que regularía la compra y venta de vehículos, fue discutido en la Asamblea Nacional, término siendo aprobado en agosto del 2013,  pero aun así el Presidente no le dio el ejecútese sino que a través del poder de la habilitante creó un decreto ley mediante el cual se establece el régimen de producción de vehículos automotores ensamblados y comercializados en el país así como el precio justo de venta de  los mismos, el cual hasta los momentos no ha resuelto  la situación, sino que está crisis se ha profundizado, no existen políticas por parte del gobierno que ayuden a solventar la situación ", reseñó.

El parlamentario resaltó que la caída de la producción y de las importaciones ha dificultado la adquisición de carros nuevos, situación que a su vez presiona el mercado de automóviles usados.

"En Venezuela a pesar de que los vehículos están regulados, los mismos se venden más caros  en los concesionarios con diferencias que pueden superar hasta el 100 por ciento del precio estipulado dependiendo de la marca y modelo. Este es el único país donde los vehículos usados se revalorizan, esto debido a la alta inflación, hoy en Venezuela nos encontramos con vehículos usados de hace 10 años  cuestan un millón de bolívares fuertes, en nuestro país existe una anarquía en los precios de los vehículos".

Aseguró que el país necesita disponibilidad de vehículos para activar la economía, es importante corregir desequilibrios que existen en el mercado, pero que además el Gobierno comience con  supervisar la situación de cada concesionario, de las ensambladoras y los importadores.



Banco Central: escasez de vehículos llega al 100%


Fijan precios para los carros, pero no hay oferta disponible.


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En primeros meses de 2014 se ensamblaron 3.424 autos, un 76,08% menos que 2013 (Archivo)



El Gobierno fijó los "precios justos" de los vehículos. Tras años intentando regular al sector automotor, los ajustes están por debajo de las expectativas generadas por las propias autoridades y llegan en el peor momento para la industria automotriz.

El Banco Central de Venezuela (BCV) reportó que en marzo la escasez de automóviles fue de 100%. Cifras a las que tuvo acceso El Universal muestran ese dato en el apartado del reporte titulado "Rubros con mayor incidencia en la escasez".

Esa cifra significa que en la totalidad de establecimientos visitados no hay automóviles disponibles para la venta. Es un dato que no sorprende a nadie porque desde hace meses es casi imposible comprar un carro nuevo. En el mejor de los cosas, los consumidores deben anotarse en listas, pero la espera puede prolongarse más de un año.

Hasta el presidente de la República reconoció esta situación el pasado 23 de abril. "Tenemos que resolver los temas productivos, porque si hay precios tiene que haber vehículos. No puede ser que haya precios y uno va a buscar un vehículo y no lo consigue, tenemos que ir equilibrando, regularizando todo eso", expresó en una reunión con empresarios.

La Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez) reportó que en el primer trimestre del año apenas se ensamblaron 3.424 autos, un 76,08% menos que en el mismo período de 2013. Aunque la crisis de la industria acumula varios años por la errática aplicación de la política automotriz, esa severa contracción está asociada a la falta de divisas.

Desde el cuarto trimestre del año pasado las autoridades frenaron el pago de los dólares lo que imposibilitó a las empresas colocar pedidos a sus casas matrices para reponer el material de ensamblaje. Cuatro de las siete ensambladoras privadas agrupadas en Cavenez están paralizadas tras agotar sus inventarios y las otras tres laboran al mínimo.

El retraso en la liquidación de los dólares también disparó la deuda con esos proveedores. Fuentes de la industria aseguran que las plantas locales adeudan alrededor de 2,8 millardos de dólares y sostienen que sin la cancelación de ese monto no se reanudarán los despachos de materia prima.

"Nos hemos comprometido a resolver por la vía del Cencoex, del Sicad I todas las necesidades que han presentado las ensambladoras para reposicionarse y rescatar o recuperar su capacidad productiva", expresó Nicolás Maduro.

La Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socio Económicos (Sundde) oficializó el viernes los precios para los autos Mitusbishi y Fuso, ensamblados por MMC Automotriz.

Pese a las acusaciones lanzadas en los últimos años por diversas autoridades contras las ensambladoras, los recortes de precios están entre 5,77% y 15,85%. La camioneta Montero oscilará entre 843 mil 358 bolívares y 913 mil 988 bolívares, mientras que los Lancer costarán entre 403 mil 372 y 489 mil 400 bolívares.

Se espera que la Sundde divulgue también los precios de Toyota y Chrysler, empresas con las que también suscribió el acuerdo de cumplimiento de la Ley Orgánica de Precios Justos.


AP: Políticas generan escasez de autos en Venezuela 
Venezuela es posiblemente es único país del mundo donde un automóvil se hace más caro al momento de sacarlo de la concesionaria, después de comprarlo.  
Comprar una camioneta deportiva Ford Explorer 2012 implica un desembolso de hasta 1,2 millones de bolívares, el equivalente a unos 60.000 dólares en las calles, lo que representa el doble del costo de un auto nuevo, de acuerdo con el principal sitio de venta de autos usados en el país. Vehículos de modelo reciente Jeep y Ford Fiesta, usados, cuestan también el doble que su equivalente nuevo. 
Ello va en contra de la tendencia en todos los demás lugares del mundo, donde los vehículos pierden valor en cuanto se venden.

La situación, de acuerdo con varios economistas, es resultado de los controles orientados al socialismo que ha impuesto sobre la economía el gobierno del presidente Hugo Chávez. Esas medidas han derivado también en carestía de productos básicos, como azúcar y harina de maíz.

En el mercado automotriz, esas políticas han casi agotado el inventario de vehículos nuevos, y los venezolanos que logran hacerse de uno suelen revenderlo de inmediato para sacarle una ganancia.

Para varias personas, como el gerente de banco Luis Villamívar, eso ha hecho que la compra de un automóvil se convierta en toda una odisea.

"Es muy frustrante. Tengo el dinero que necesito para comprar un carro de un concesionario, pero no hay carros disponibles", expresó Villamívar, quien lleva cinco meses tratando de comprar un vehículo.

Aunque las reservas petroleras probadas del país figuran entre las mayores del mundo, su mercado automotor ha sido golpeado por una serie de restricciones que han tenido algunas consecuencias indeseables.

A fin de reducir la fuga de capitales, el gobierno de Chávez ha mantenido un estricto control cambiario durante la última década, lo que dificultó que los venezolanos compraran dólares y generó un mercado negro, donde se puede comprar la moneda estadounidense, pero más cara.

Simultáneamente, el gobierno ha restringido la venta de dólares para empresas mediante una agencia oficial, lo que ha generado una escasez de divisa disponible para las importaciones.

Como resultado, menos automóviles llegan en los barcos a los puertos del país. Y la producción en las ensambladoras en Venezuela ha caído en general, lo que ha agravado la escasez y ha elevado aún más los precios de los vehículos.

La escasez actual de dólares ha incidido también en que la inflación llegue al 20% anual, pero los concesionarios de automóviles se han negado a elevar demasiado sus precios, ante el temor de que las autoridades los acusen de especuladores, lo que pondría en riesgo su acceso a dólares baratos mediante el tipo oficial de cambio. La inflación ha elevado la demanda de los venezolanos por automóviles, apartamentos y aparatos electrónicos, como una forma de impedir que sus ahorros en efectivo se erosionen ante el alza en los precios.


Russell Dallen, corredor de valores en Caracas Capital Markets, pronosticó que una devaluación oficial, la cual entró en efecto el miércoles, acrecentará aún más la demanda de vehículos, pues la gente tratará de proteger sus ahorros frente a la inflación .

"Está claro que los precios subirán y que las listas de espera para la entrega de un nuevo automóvil seguirán creciendo', dijo Dallen.

Los legisladores que simpatizan con Chávez en la Asamblea Nacional han presentado una propuesta que busca controlar los precios de los autos nuevos y usados. Han acusado a muchos concesionarios de especular con los precios.

"En el negocio de compra y venta de automóviles hay muchas mafias que deben erradicarse. Hay irregularidades, tanto en las fábricas como en los concesionarios, y al final el perjudicado es el consumidor final, quien debe pagar sobreprecios exorbitantes', declaró Elvis Amoroso, el legislador chavista que introdujo el proyecto.

Steve H. Hanke, profesor de economía aplicada en la Universidad Johns Hopkins en Baltimore, advirtió que los intentos por controlar los precios no harían sino agravar la escasez.

"Podrán imponer controles de precios, pero si el precio es menor al del mercado lo único que lograrán es crear más escasez', comentó.

"Siempre habrá un mercado negro', opinó, "no podrán controlarlo, tendrían que contratar a una gran cantidad de policías para controlar precios'.

Villamívar quería inicialmente una camioneta tipo Jeep Cherokee o Ford Explorer. Fue a concesionarios Ford, Chevrolet, Mitsubishi, entre otros, y hasta viajó a ciudades que se ubican a horas de distancia para inspeccionar concesionarios allá.

A donde sea que iba, los gerentes le decían que no tenían vehículos a la venta, aunque algunos ofrecieron ponerlo de primero en una lista de espera a cambio de dinero , lo cual él rechazó.

"Esto es como tratarse con la mafia', dijo Villamívar al salir de un concesionario Volkswagen, donde no había ni vehículos disponibles ni lista de espera. Había una decena de autos en el salón de exhibición, pero ya todos habían sido vendidos.

"Estoy malgastando mucho tiempo y gastando mucho dinero para seguir buscando', expresó. "Y en la medida que pasa el tiempo, los precios suben'.

Las importaciones de automóviles han estado disminuyendo desde noviembre del 2007, cuando el gobierno restringió la cantidad de dólares asignada a importadores, a fin de estimular la producción nacional. 


La pesadilla de comprar un vehículo en Venezuela



La producción cae entre acusaciones de falta de acceso a divisas. El gobierno de Maduro quiere resolver la escasez con una polémica ley que pretende fijar el precio de los coches

La pesadilla de comprar un vehículo en Venezuela

Un concesionario vacío en Caracas, el pasado sábado
Comprar un automóvil es una tarea poco menos que imposible en Venezuela, un país donde un vehículo usado es más caro que uno nuevo, la producción cae entre acusaciones de falta de acceso a divisas y el gobierno trata de resolver el problema con una ley polémica ya antes de nacer.
Los motivos pueden encontrarse, según operadores de la industria, en la baja oferta y en la alta demanda, que han hecho que para miles de venezolanos el sueño de comprar un vehículo se convierta en una pesadilla que incluye un peregrinar por concesionarios, meses de espera y hasta encuentros con la «mafia».
La alta demanda se explica en parte por la fuerte inflación, que el año pasado llegó al 20,1 por ciento y en lo que va de 2013 acumula el 19,4 por ciento, lo que provoca la insólita situación de que la compra de un automóvil sea una inversión y un refugio para preservar los ahorros.
Sin embargo, en un país donde es posible llenar el tanque de gasolina con menos de un dólar, las vitrinas de los concesionarios están vacías, en medio de una escasez crónica de divisas producto de un rígido control de cambios al que los empresarios acusan de la escasez del país.
Ante esta situación, venezolanos como Gabriela Argüello deben someterse a largas esperas para poder conseguir un vehículo. «En enero fui a un concesionario y cuando me fui a inscribir había doscientas personas adelante. El tema es que no hay carros. Pensé en comprar uno usado, pero sale más caro que uno nuevo», dijo a Efe Argüello.

«Comisión»

Otros, directamente, optan por pagar una «comisión» al dueño del concesionario para poder conseguir el carro en tiempo récord. Un transportista de 33 años, que pidió no dar su nombre, aceptó recientemente esta modalidad, pese a ser ilegal. «Uno va a una agencia y te ponen en una lista de hasta dos años porque no hay carros. Pero después te dicen que si aceptas pagar una comisión te lo pueden dar en diez o quince días», indicó a Efe el transportista, quien subrayó: «Es como una mafia, te dicen 'me das tanto y yo te doy el carro'».
El gobierno culpa de la situación a la «especulación» de los concesionarios y está dispuesto a perseguir a los dueños de las ensambladoras e importadoras de vehículos con una ley que espera su aprobación en el Parlamento y que prevé fijar, además, los precios para los automóviles.
El presidente venezolano, Nicolás Maduro, se refirió a este asunto en plena campaña para las pasadas elecciones presidenciales, cuando prometió acabar con lo que llamó las «mafias de vehículos». «¿Cómo puede ser que si tenemos un Estado revolucionario, a nuestro pueblo lo estén robando con la especulación de los vehículos?», se preguntó.
Para la industria, se trata de un asunto que simplemente refleja el juego entre la oferta y la demanda. «La demanda supera la oferta y cuando hay mayor demanda que oferta, indudablemente el precio tiende a subir. La demanda anual de vehículos está estimada en más de medio millón y se están ofreciendo apenas entre 80.000 y 100.000», dijo a Efe el vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes, José Cirinella.
Cirinella sostuvo que las ensambladoras locales tienen como meta producir este año 120.000 vehículos, pero que no cree que el objetivo «se vaya a cumplir por los problemas para acceder a las divisas», en un país donde el Estado monopoliza el acceso a la moneda extranjera desde 2003.

De acuerdo con cifras de la Cámara Automotriz de Venezuela (Cavenez), en los primeros cinco meses del año se produjeron en Venezuela 31.153 vehículos, un 34,3 por ciento menos que en el mismo período del ejercicio anterior.
Cirinella alertó de que el proyecto impulsado en el Parlamento por la mayoría chavista para controlar los precios de los autos podría dar lugar a un «mercado negro». Para el presidente ejecutivo de Cavenez, Enrique González, la solución pasa «fundamentalmente» por aumentar la oferta y el ensamblaje. «Tenemos una capacidad productiva de 254.000 vehículos al año. Es posible en el corto y mediano plazo poder expandir la producción a niveles de años cercanos», dijo a Efe González, recordando que en 2006 Venezuela llegó incluso a exportar 22.000 automóviles.

Esta combinación de una fuerte demanda con una baja oferta impulsa además los precios de los autos. Un Chevrolet Aveo del año 2008 se ofrece en Venezuela a 225.000 bolívares (35.700 dólares al tipo de cambio oficial, pero 7.500 dólares al precio del dólar paralelo ilegal), mientras que en otros países de la región como Chile es posible conseguir el mismo modelo por unos 8.700 dólares.
El Gobierno creó este mes una página de internet donde los venezolanos pueden registrarse «para la adquisición de vehículos a precios justos eliminando intermediarios». En el primer día de funcionamiento de la página, más de 19.000 personas se registraron y el sitio terminó por bloquearse

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