domingo, 23 de noviembre de 2014

China mayor economia del mundo

China le arrebató a Japón el estatus de la segunda economía más grande del mundo que ostentó durante 42 años, según cifras difundidas oficialmente.


Banco Mundial:  China será la mayor economía del mundo en 2014. China Nº1.


Un nuevo análisis de datos del Banco Mundial sugiere que China podría superar a Estados Unidos como la economía más grande del mundo en algún momento de este año.

El análisis realizado por el diario británico The Financial Times indica que EE.UU. perderá su estatus de la mayor superpotencia económica varios años antes de lo que se pensaba.

Los datos utilizados midieron el poder adquisitivo, tomando en cuenta los diferentes costos de vida en ambos países.

Estados Unidos ha sido la economía más grande del mundo desde 1872, cuando superó al Reino Unido.

Carrera por el Primer lugar: China, USA, Japón


Existe un debate sobre el momento exacto en el que Japón dejó de ser la segunda mayor economía del mundo, y algunos analistas creen que eso sucedió en el tercer trimestre del año pasado.
Yuan

En 2010 China consolidó su recuperación económica.


Sin embargo, las cifras para todo el año permiten una comparación más concreta.

Según el Fondo Monetario Internacional, el producto interno bruto de Japón fue de US$5,39 billones en 2010, mientras que cifras preliminares de China indican que su PIB el año pasado fue de US$5,75 billones.

En FMI calculaba que la economía de Japón haya crecido alrededor de 2,8% en 2010, según el FMI, mientras que el crecimiento de China se espera que haya sido de un impactante 10% cuando se publiquen sus cifras revisadas.
"Impresionante"

La mayor parte del crecimiento de China fue financiado por la inversión en la fabricación y por la expansión de las industrias nacionales de China, además de obras de infraestructura.

Estas actividades condujeron a un aumento de las exportaciones luego de que China se convirtiera en un centro de producción para las marcas multinacionales que querían beneficiarse de los bajos costos laborales, además de las carreteras en expansión y los enlaces ferroviarios.

"Hubo un énfasis en la infraestructura", señala Duncan Innes-Ker, de la sede en Pekín de la consultora Economist Intelligence Unit (EIU).

"Estaban construyendo muy por arriba de demanda esperada. Y como la infraestructura estaba allí, las empresas fueron allí".

Mientras que la economía de China creció, se crearon nuevos puestos de trabajo que hicieron que la gente dejara las zonas rurales y la agricultura y buscara trabajos mejor remunerados en los centros urbanos.

"La clave fue el enorme desplazamiento hacia las ciudades de las personas que trabajaban en el campo", explica Miller, de la consultora Dragonomics GK.

"La urbanización es un cambio estructural clave en los últimos 30 años".

Al mismo tiempo, la inversión en China desde el extranjero creció, ayudando a impulsar el valor de las mercaderías y los bienes a nuevos máximos.

"El nivel de inversión en China es bastante impresionante", afirma Innes-Ker.
"En 2009, vimos casi un 25% de crecimiento, año tras año, en términos reales de inversión. Esto no tiene precedentes para una economía grande".
"Década perdida"

Por el contrario, Japón ha estado luchando para lidiar con lo que muchos analistas llaman una "década perdida".

Electrónica japonesa vs. Electrónica Asiática.


A finales de los '80 todo el mundo compraba electrónicos japoneses.

En la década de 1980 los productos japoneses -como los electrónicos y los vehículos- tenían demanda a nivel mundial, y en su momento de mayor apogeo la economía creció más del 7% anual.

Pero esto a su vez alimentó un gasto desmesurado y un enorme endeudamiento, y hacia la década de 1990 se habían desarrollado burbujas en los mercados de valores y la propiedad.

"El valor de la tierra no era realista y el gobierno trató resolver el problema aumentando la deuda. La productividad de la economía sufrió realmente", relata Innes-Ker.

Hoy en día, hay señales de que Japón ha logrado encauzar su economía, pero aún debe lidiar con el impacto del envejecimiento de la población y una baja demanda de consumo.

¿Comparación justa? ¿Quién es David y quién Goliath?


Aun así, la mayoría de los economistas coinciden en que mientras que China en su conjunto está creciendo, y la persona promedio es cada vez más rica, el sólo comparar el tamaño de su economía con la de Japón no pinta un cuadro exacto.

"El PIB per cápita en China es cerca de US$4.500, pero en Japón es aproximadamente US$40.000", explica Miller.

"La mayoría de la gente en China todavía es pobre, hay más personas viviendo en el campo que en las ciudades. El japonés promedio es mucho más rico que el chino medio", agrega.


Primer cuarto s. XXI: ¿Tiempos difíciles?


Y aunque China puede ascender en la tabla de potencias económicas, no está exenta de problemas.

Su rápido ritmo de expansión está acelerando la inflación, y los analistas advierten de una posible burbuja gestándose en el mercado inmobiliario.

El gobierno, por su parte, se enfrenta a crecientes críticas internacionales por su política monetaria y es acusado de mantener el yuan infravalorado.

Cuanto más grande eres, más difícil es seguir creciendo.



Es la realidad, es una carrera contra los números, parece paradoja de Xenón. Frente a estos problemas, los economistas esperan que el crecimiento económico de China pueda desacelerar notablemente.

"China debería seguir creciendo por varios años, pero el crecimiento se reducirá un poco a 7,8%", dice Miller, de GK Dragonomics.

"Cuanto más grande se es, más difícil es seguir creciendo muy rápido".

Pero incluso a un ritmo más lento, China debe seguir trepando hacia el lugar en la tabla d elas mayores economías del mundo.

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sábado, 22 de noviembre de 2014

Jefe : errores mas comunes

¿Jefe por primera vez? Evite estos pecados capitales


Uno de los errores más comunes es confiar en la experiencia y habilidades que los hicieron destacar como individuos dentro de un equipo.

No hay escapatoria. En algún momento de cualquier profesión, es probable que Usted sea jefe por primera vez. Llegado ese momento, sin duda cometerá algunos de los grandes errores en los que inevitablemente caen los gerentes principiantes.

Desde luego, la clave consiste en evitar algunos de los peores errores.

Ignorar los problemas, nunca los soluciona


Ross Cagan, profesor universitario,  estuvo a cargo de un equipo por primera vez cuando tenía unos treinta y tantos años y era profesor asistente de la Escuela Universitaria de Medicina Washington en San Luis, Misuri, Estados Unidos. Parte de su trabajo requería la supervisión de un laboratorio compuesto por una decena de estudiantes, becarios posdoctorales y técnicos.

"Básicamente, sometieron sus carreras científicas al azar de si yo servía para algo", dijo.

Él recuerda a una becaria especialmente problemática que era bastante conflictiva con otros miembros del laboratorio. Cagan tuvo dificultades para reaccionar. "Me estresaba y dudaba", expresó Cagan, quien sabía que debía disciplinarla. "Temía lo que pensaran los otros miembros del laboratorio".

    Si pasa tres noches en vela, hay que despedir a alguien

Cuando Cagan por fin tomó medidas, resultó que todos los demás estuvieron agradecidos. "Se preguntaban por qué me había demorado tanto en hacerlo".

Los gerentes principiantes pueden pensar que no hay un momento adecuado para hacer una gran declaración o abordar un problema. Si se actúa demasiado pronto, la gente podría pensar que simplemente usted está tratando de imponer su autoridad. Si espera demasiado, usted podría parecer débil y sumiso, o incluso mal preparado para la responsabilidad de supervisar a un equipo.

"Si pasa tres noches sin dormir, hay que despedir a alguien", afirmó Cagan de la lección que aprendió sobre tomar la iniciativa para enfrentar de inmediato a un trabajador problemático.
Evite el manejo micro.

Ser el jefe no implica dejar de escuchar, ni ser déspota.


La otra cara de la moneda es el gerente que toma el título de "jefe" al pie de la letra.

"Como 'personas a cargo', los principiantes se basan en nociones preconcebidas de lo que es un jefe ( clichés , arquetipos ) e intentan dirigir diciéndole a la gente qué hacer, dominando la toma de decisiones, micro administrando el trabajo y sirviendo como guardián de la información y las comunicaciones", escribió en correo electrónico Jim Concelman, vicepresidente de desarrollo de liderazgo de la firma global de consultoría de recursos humanos Development Dimensions International.

La mayoría de los supervisores principiantes son ascendidos por sus habilidades en áreas de especialización o técnicas específicas. Tienen la experiencia y los conocimientos para realizar su trabajo, dijo Concelman. "Por lo tanto, los jefes principiantes cometen el error de confiar en las habilidades que los hicieron grandes colaboradores individuales y pierden la oportunidad de desarrollar habilidades de liderazgo", señaló.

A quienes les va mejor con la transición pasan por una especia de "revolución copernicana", según Concelman. Terminan por reconocer "que el universo no gira alrededor de ellos, sino más bien alrededor del equipo" y "que su éxito depende del éxito de cada integrante del grupo de trabajo y se centran en el equipo".
Pida apoyo, información y orientación con regularidad.

No lo haga todo Usted mismo


Atención jefe principiante: si usted cree que puede hacerlo solo, se equivoca.

Por desgracia, pensar que pueden manejarlo todo es un error común entre los novatos, según Joel Garfinkle, asesor ejecutivo que trabaja en el área de San Francisco. Con el tiempo, esta actitud está condenada al fracaso.

Para evitar este escollo, Garfinkle sugiere identificar los mentores que tengan experiencia en gestión. "Pídales apoyo, información y orientación con regularidad".

A veces, el mejor mentor puede ser una persona fuera de la organización que sirva de "caja de resonancia y una guía para usted", según la Dra. Lorraine Tilbury, fundadora de la empresa de desarrollo personal y profesional Horse Power International con sede en Valle del Loira, en Francia.

Sin embargo, encontrar a alguien dentro de su empresa "puede ayudarle a entender las 'reglas no escritas' y la cultura gerencial que existe en su organización", escribió Tilbury, quien también es vicepresidenta de tutoría de la Global PWN (Professional Women’s Network) Federation.

"Aclare por adelantado con su mentor cuáles son sus expectativas: frecuencia y duración de sus reuniones, temas que quiere discutir".
Si no se encarga de una situación, ésta se manejará por sí sola.

No se paralice


Doug Tucker, director general de Sales Commando, una organización internacional de capacitación en ventas con sede en Londres y Emiratos Árabes Unidos, ha visto que muchos gerentes principiantes se paralizan cuando llega el momento de tomar decisiones.

Tienen temor a equivocarse o no quieren pasar por antipáticos, o ambas cosas, indicó.

Este comportamiento solamente empeora la situación. "Si Usted no se encarga de una situación, la situación siempre se manejará por sí sola y muchas veces el resultado podría no ser lo que se desea", escribió Tucker.

Tucker considera que una decisión siempre es mejor que ninguna decisión en absoluto.

"Si se equivoca, entonces use su lógica, reconozca que estuvo mal y aprenda de su error al no repetirlo".
No se concentre solo en lo administrativo. La cultura del Jefe imponente nunca funciona, es mejor ser sabio como el rey David.

Sea un jefe que también es colega.


Por último, no olvide que su trabajo implica mucho más que sólo las tareas de administración.

"Muchos gerentes principiantes se entusiasman con el puesto y quieren estar seguros de hacer todo lo posible para tener éxito", escribió Ben Carpenter, radicado en Connecticut, autor de The Bigs y vicepresidente de la sociedad de valores CRT Capital Group.

"Abandonan el lado productivo de su trabajo y se dedican por completo a la administración".

Pero es una mala idea, argumentó Carpenter. "En lugar de ello, siga participando y sea un jefe que también es colega el mayor tiempo posible".



"Gran parte de su credibilidad dentro de la empresa se deriva de lo que hace, y no de lo que gerencia", agregó. "Además, su valor aumentará y tendrá más capacidad de encontrar trabajo, para cuando decida cambiar de empresa".

"Es más fácil de medir cuánto de sus esfuerzos personales contribuyen al todo".


Frases preferidas por los malos jefes


Hay muchas formas en que los malos jefes pueden herir emocionalmente, por medio de las palabras ofensivas, burlas, sarcasmos o dejando al trabajador mal delante de todos con mentiras o exageración de los errores.

Las perlas que les gusta decir

1. Si no está conforme con el trabajo, encontraremos a alguien que sí.
2. No le pago para pensar.
3. Lo voy a tener en cuenta.
4. ¿Quién le dio permiso para hacer eso?
5. Deje todo lo que esté haciendo y encargase de esto ¡AHORA!
6. Tráigame soluciones, no problemas.
7. Agradezca que como está la situación tiene trabajo.
 


Las 14 frases que no debes decir a tus empleados y subordinados


Si quieres motivar a tu equipo a generar grandes resultados debes evitar estas expresiones ofensivas y molestas.


Malos jefes los hay en todos lados y de todas las clases; managers poco motivadores, regañones, insensibles, flojos e irrealistas. Incluso hay quienes disfrutan hacer llorar a sus empleados ( El Jefe Sádico ) y que éstos sientan temor con sólo escuchar su nombre. Una noticia para ellos: lo único que provocarán es baja productividad en su empresa, (costosa) rotación de personal y un clima laboral deficiente que no atrae ni retiene talento.

Como emprendedor, es probable que te encuentres por primera vez en esta posición, pero la inexperiencia no es excusa para convertirte en un jefe que no sabe liderar a su equipo y que afecta negativamente su moral. De hecho, hacerlo podría significar la muerte de tu startup, ya que el éxito de toda empresa -sea grande o pequeña- depende de su capital humano.

Aunque la forma de comportarte es el mejor referente para tus empleados, tus palabras también lo son. Y existen ciertas frases que nunca debes usar al comunicarte con tu equipo, independientemente de cuál sea tu humor o la situación:

1. ¿Acaso no haces nada bien? Aunque un empleado cometa uno o varios errores, esta frase es muy ofensiva y puede dañar gravemente su motivación. Cuando haya una situación de este estilo, relájate, cuenta hasta 10 (o a 100) y pídele a la persona que explique lo ocurrido. Haz que él mismo reconozca su equivocación y proponga soluciones.

2. Que sea la última vez que... Ésta es la frase favorita del jefe amenazador. Normalmente la amenaza hace referencia a la liquidación del trabajador, pero lo único que genera es que trabaje por miedo y no por alcanzar objetivos.

3. Tienes suerte de trabajar aquí. En otros lados... En primer lugar probablemente no conozcas las políticas laborales de otras empresas y en segundo, si el empleado realmente tuviera suerte de trabajar contigo, no tendrías que decírselo de esa manera. Nunca te compares con otras compañías; crea tu cultura empresarial y asegúrate que sea atractiva para el capital humano.

4. No es mi problema. Cuando un miembro de tu equipo te explica que llegó tarde por 'x', no terminó el trabajo por 'y' o no alcanzó las metas por 'z', nunca digas esta expresión. No se trata de que "cobijes" a los empleados que sólo presentan excusas, sino de que seas empático y trates de entender la situación. Además, debes asegurarte que efectivamente no sea tu problema, lo que significa que una de tus responsabilidades es proveer todas las herramientas, recursos e incentivos que permitan que el trabajo se realice.

5. Para eso te pago. Una frase muy utilizada por los jefes con sentimiento de superioridad. Con estas palabras le estás diciendo a la persona que es de tu propiedad y que debe hacer lo que tú digas simplemente porque recibe una paga por ello. Si quieres que tu equipo te respete, nunca saques a colación los temas relacionados con los sueldos y tu posición como jefe.

6. Tenemos que recortar gastos. A menos de que tu empresa esté pasando por un momento muy difícil, que ya has comunicado y compartido con tu equipo no digas esta frase. Pero, sobre todo, no recortes sueldos o personal y al día siguiente te aparezcas en la oficina usando un traje nuevo o estrenando un auto último modelo.  

7. Así se han hecho siempre las cosas. Es el 'mantra' del jefe obsoleto y nada innovador. En una empresa, al reclutar talento se tiene como principal objetivo justamente eso: cambiar las rutinas y el estatus quo para innovar y crecer. Si un empleado te presenta una idea o una forma distinta de operar, escúchalo y pruébalo. Nunca sabes de dónde vendrá la idea que te genere millones de pesos.

8. No te pago por pensar, te pago por hacer. Nuevamente el jefe que se siente superior y habla sobre salarios para recordarlo. Y lo peor: es el jefe que desmotiva la innovación y el crecimiento de la empresa. Por el contrario, haz que buena parte de las descripciones de puestos incluyan un componente creativo e innovador.

9. No lo entregues hasta que lo hagas bien. Esta desagradable frase muchas veces va acompañada de papeles aventados o tirados a la basura. Este jefe tirano disfruta rebajar a sus empleados y hacerlos sufrir. En lugar, observa bien lo que entregó y da una retroalimentación efectiva que impulse a que la próxima vez la entrega sea correcta, pero no por temor, sino por tu buen liderazgo y conducción.

10. Lo siento, no hay nada que pueda hacer. Es la típica del jefe "Poncio Pilato". Ante un posible despido, rechazo de aumento de sueldo u otorgar un permiso, muchos managers usan esta frase para lavarse las manos. Pero como emprendedor, probablemente no sea siquiera cierta. Tú eres quien decide en tu empresa y en tus manos está la satisfacción de tu equipo.

11. Los problemas personales no los traigas a la oficina. Otro recordatorio: un empleado no es una máquina, y por tanto tiene sentimientos, emociones, ambiciones y deseos. Y cuando alguien trabaja, ejecuta con su cuerpo, pero lo logra gracias a la mente y al corazón. Sé un jefe abierto: escucha a la persona y procura ofrecerle tu respaldo.

12. Llegaste 10 minutos tarde. Una cosa es impulsar la puntualidad de tu empresa y otra muy distinta es convertirte en un reloj humano con el fin de regañar a tus empleados. Para que tu empresa sea productiva no debes fijarte en el tiempo que pasa un trabajador sentado en un escritorio, sino en sus resultados.

13. Aquí el que manda soy yo. Los esquemas de trabajo verticales y unidireccionales ya no funcionan. ¿Por qué? Porque los líderes sabios han descubierto que empoderando a sus empleados se consiguen mejores resultados. Si eres un líder, ellos lo sabrán, pero por tu ejemplo, no porque se los digas con altanería.

14. El proyecto/empresa no es tuyo. Craso error decirle a un empleado que aquello que en lo que trabaja no es de su propiedad. Una cosa es que no pueda adueñarse completamente de él y hacer lo que quiera, y otra muy distinta es que no sea parte de su vida. Finalmente, una persona le dedica más de un tercio de su día a un proyecto y hacer que se sientan parte de él es lo único que genera lealtad a la empresa. 
 

Recuerde: Lo cortés no quita lo valiente

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viernes, 21 de noviembre de 2014

OPEP: ¿Es la era del petróleo barato?


El precio llegó a su punto más bajo en cuatro años. Una de las sorpresas más grandes de la Economía mundial en el año 2014 ha sido la caída en los precios del petróleo.

Con un conflicto armado en Medio Oriente y otro que involucra a Rusia, una de las grandes potencias energéticas, muchos habrían esperado una escalada sustancial en el precio del crudo.

Eso fue lo que ocurrió en otros momentos de gran turbulencia política en las zonas productoras de petróleo, mayormente concentradas en el Medio Oriente.



Sin embargo, esta vez una serie de factores nuevos están cambiando el mercado global del crudo, al punto que ni siquiera la posibilidad de que el autodenominado Estado Islámico desestabilice aún más a Irak y eventualmente a otros estados de la zona está afectando a los operadores.


Lo que ha llevado que el precio del petróleo haya caído el viernes pasado por debajo de la barrera psicológica de los US$90, alcanzando el nivel más bajo en cuatro años.

Economía Mundial Bailando A ritmo de recesión


Un informe del banco de inversión Barclays estima que el precio seguirá por debajo de los US$100 dólares el barril por el resto de 2014 y en 2015.

Algunos analistas atribuyen este pesimismo petrolero a una débil demanda global. Con sus economías a media marcha, el mundo tiene menos ansias de consumir petróleo. La recesión ha disminuido el apetito mundial por el petróleo.

"El mercado está anticipando una recesión en Europa y un crecimiento más lento en China", le dijo a BBC Mundo la experta Anne Louise Hittle, analista principal de mercados de petróleo para la firma consultora Wood Mackenzie.

Pero además de una demanda más débil, la oferta más amplia ayuda a que el precio baje.

Muchos países, encabezados por Estados Unidos, han aumentado de manera sustancial su producción petrolera en los últimos años gracias al uso de tecnologías como el fracking, shale oil, o petróleo de esquistos.

Como informaba el diario The New York Times, el pasado 30 de julio zarpó del puerto texano de Galveston un buque con 400,000 barriles de crudo con destino a Corea del Sur, las primeras exportaciones petroleras sin restricciones que Estados Unidos hace en casi cuatro décadas.

Ley de la Oferta y Demanda: Cuentas en apuros


Entonces, con más vendedores y menos compradores, el precio del crudo ha cedido.

La gran pregunta es si estas tendencias de petróleo barato continuarán. Las naciones productoras recibirán muchos menos ingresos.

Una pregunta que trasnocha, en particular, a los ministros de Hacienda de muchas naciones petroleras que ven en el precio del crudo el gran factor que determina la suerte de sus economías.

El Wall Street Journal aseguraba este viernes que Venezuela necesita un precio del barril de petróleo de $121 para equilibrar sus cuentas fiscales, mientras que Ecuador requiere que esté a $117.

Claramente un precio de $89 por barril, como el que se perfila para esta semana, representa malas noticias para los productores petroleros de nuestra región.


El factor militar: Complejo Militar Industrial, gran lobby


Para Michael Cohen, jefe de investigaciones en materias primas energéticas del Banco Barclays en Nueva York, no hay una respuesta simple a si los precios seguirán a la baja.

Todo depende en su opinión, si la OPEP, el legendario pero venido a menos cartel de productores petroleros encabezado por Arabia Saudita, se organiza para restringir la producción petrolera, creando una escasez de crudo que haga que los precios se recuperen.

"Depende de si la OPEP entra y le devuelve el equilibrio al mercado, un proceso que en el pasado ha tomado varios meses", advierte en conversación con BBC Mundo.
Pese a las tensiones militares en Europa Oriental, el precio del petróleo no ha subido.

Sin embargo, esa fórmula es una medicina dolorosa para los productores, pues en el corto plazo, requiere que al cortar su producción, bajen aún más sus ingresos.

Y crea incentivos para que algunos de los países integrantes de la OPEP hagan trampa, vendiendo más petróleo mientras sus vecinos disminuyen la producción y hacen que los precios se recuperen.

No obstante, Cohen estima que Arabia Saudita reaccionará eventualmente, cortando exportaciones a Europa.

Y la explicación, más allá de la economía, está en los imperativos estratégicos y militares de los grandes productores de Medio Oriente.

"No creo que la OPEP tenga un interés en que los precios bajen mucho más que lo actual, porque, debido a las protestas y turbulencia social que se vienen dando en muchos de sus países, necesitan el dinero para financiar sus programas sociales y su gasto militar", le dice a BBC Mundo el analista de Barclays.
¿El mercado se auto-regula?

Incluso si la OPEP no consigue organizarse para recortar artificialmente la producción en el corto plazo y así revitalizar los precios, los analistas piensan que en el mediano plazo, el mercado lo hará por sí mismo.
Algunos creen que los precios más bajos pueden perdurar al menos hasta 2015.

Del lado de la oferta, si los precios se mantienen bajos, habrá una caída en la inversión petrolera y eventualmente una disminución en la producción, lo que con el tiempo hará que se disipe el exceso de petróleo que actualmente inunda el mercado.

Esto debería resultar, al cabo de varios meses o años, en una recuperación del precio del crudo.


Arabia Saudi espera por Menos fracking


Más aún, algunos se preguntan si la caída del precio del petróleo terminará con una bonanza que apenas comenzaba en los últimos años, la de la explotación de yacimientos no convencionales.

Se teme que con el petróleo barato, disminuirá el atractivo de la explotación de hidrocarburos con métodos costosos como el fracking.
La caída en los precios podría disminuir el atractivo de algunos proyectos de fracking.

Cohen piensa que el impacto se sentirá en algunos de los proyectos.

"Si nos mantenemos alrededor del precio de los 90-95 dólares por barril que pronosticamos para 2015, posiblemente se detendrán algunos de las exploraciones planeadas en la cuenca Permian de Texas en Estados Unidos y en Oklahoma, entre otras", le dice a BBC Mundo.

Sin embargo, insiste Cohen, muchos de los proyectos ya en operación pueden sobrevivir con precios de petróleo mucho más bajos, de 20 a 40 dólares por barril.

Los yacimientos de crudos pesados que ya están en explotación en Venezuela, por ejemplo, no perderán su viabilidad económica por motivo de la actual caída en los precios internacionales.

De modo que la actual caída en los precios de petróleo no parece ser suficiente para alterar de manera definitiva los patrones de producción del crudo en el mundo.

Pero es posible que con el tiempo lleve a una disminución en la explotación de los yacimientos más complejos y costosos de desarrollar.

Y sobre todo, presenta un dolor de cabeza a las naciones que esperaban que el precio se mantuviera indefinidamente a los niveles estratosféricos de la última década, para financiar las necesidades de sus gobiernos.

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