sábado, 1 de agosto de 2015

Método Kahler: Tipos de Personalidad

Cada uno de nosotros tiene una estructura de personalidad hecha de los seis tipos de personalidad

Estructura de la personalidad individual se compone de seis, tipos de comportamiento diferentes y mutuamente excluyentes, llamado Pensador, Armonizador, Persister, Rebelde, Imaginador y Promotor. Comparado a un condominio de seis, sumando ambos, estructura de la personalidad se ordena, lo que indica la cantidad relativa de tiempo que una persona experimenta y demuestra el comportamiento de un suelo de tipo dado. Estas segundo a segundo comportamientos - clasificados por palabras, tonos, gestos, posturas y expresiones faciales - se pueden observar de manera objetiva con significativamente alta fiabilidad entre jueces. Además, la investigación fiabilidad test-retest indica que una vez que el fin de condominio de una persona se establece, que el orden rara vez cambia.



Las personas que deseen utilizar el proceso de comunicación se Modelo primero completar el Inventario de Personalidad del patrón, un cuestionario que, una vez procesada, les permitirá descubrir su estructura de personalidad. La metáfora enseñanza de un condominio (en los EE.UU. un nombre para un edificio de apartamentos) nos ayuda a visualizar la composición de cada estructura de la personalidad única.



El Inventario de Patrón de Personalidad , también mide la cantidad de energía disponible para el individuo a experimentar cada piso personalidad. Las correlaciones para cada tipo de personalidad son: puntos fuertes de carácter, estilos de gestión, canales de comunicación, las preferencias perceptuales, opciones ambientales, y rasgos de personalidad.



Ningún tipo es mejor o peor, más o menos inteligentes, o más o menos bien. Cada uno tiene fortalezas y debilidades. La idea es juntar personalidades compatubles esta idea viene del caso APOLLO XIII. Se remonta a 1971. Ese año la pésima química personal entre los integrantes de la misión espacial Apolo XIII estuvo a punto de causar el desenlace fatal de la misma. Para evitar una repetición de ese episodio, NASA comenzó a buscar una fórmula fácil y predecible de identificar los tipos de personalidad de sus astronautas. En el mismo año de 1971 Taibi Kahler, un psicólogo de la Universidad de Purdue, había logrado identificar tipologías humanas en base a patrones de expresión verbal. Su método clasificaba a las personas en seis categorías básicas: las guiadas por las emociones; las guiadas por el pensamiento; las guiadas por la acción; las reflexivas poco activas; las reactivas y las de opiniones rígidas. Si bien toda personalidad resulta mixta hasta cierto grado, hay un claro predominio de alguno de los rasgos anteriores por sobre los demás. Lo interesante del Método Kahler, sin embargo, era la capacidad de distinguir los distintos tipos de personalidad en base a la expresión verbal. Los guiados por las emociones llenan sus palabras de expresiones en primera persona y de adjetivos calificativos. Los guiados por el pensamiento evidencian un lenguaje inquisitivo y directo que busca determinar el pro y el contra de las situaciones. Y así sucesivamente. El encuentro algún tiempo más tarde entre NASA y Kahler, permitió que la primera pudiese juntar tripulaciones afines en base a un método simple.



Cada uno de nosotros tiene la necesidad de apreciar valores como la persister; tiene algo de la espontaneidad del rebelde; tiene la compasión y la calidez de un Armonizador; tiene la capacidad de ser lógico como hace un pensador; puede disfrutar de la experiencia de tomar un riesgo al igual que un Promotor y tiene algo de la calma que los espectáculos Imaginer. En PCM no lo hacemos, por lo tanto, hablamos de tipos de personas, pero los tipos de personas. Sin embargo cada uno de nosotros tenemos una o dos veces los tipos de personalidad más evidente en nosotros que otros.

Ver este interesante enlace.

Kahler, Tahibi. (2008). The Process Therapy Model: The Six Personality Types with Adaptations, Taibi Kahler Associates, Inc.





viernes, 31 de julio de 2015

Vitrales: elaboración y técnicas

El vidrio decorativo ha encantado a los espectadores a lo largo de la historia, con su capacidad de reflejar y difundir la luz. El vitral contemporáneo es un arte interesante para los artesanos de todos los niveles. Se necesita una inversión inicial en equipos y suministros. Practica con patrones simples para comenzar. A medida que tus habilidades se desarrollen, pasa a diseños más grandes y más complejos. Un proyecto simple puede llevarnos a una larga vida de duración de interés por los vitrales.

Parte 1 de 3: Comenzar la fabricación

  
    1
    Elige un proyecto sencillo en el que puedas comenzar. Si eres nuevo en la fabricación de vitrales, no querrás ir muy lejos con demasiada prisa. Comienza con algo pequeño y simple que no requiera muchas partes.
        Por ejemplo, los principiantes pueden considerar la posibilidad de hacer un panel sencillo para colocarlo en una ventana. Opta por un proyecto que no tenga demasiados bordes afilados ni partes a las que tendrías que prestar atención. ¡Un panel simple para tu ventana puede ser un gran comienzo!
   
    2
    Elige un patrón. Debes encontrar un patrón que te guste y que esté a la altura de tus habilidades. Ten en cuenta cosas como la cantidad de piezas de vidrio que necesitarás y cuántos cortes y soldaduras deberás realizar. Si aún eres un principiante, es mejor elegir un proyecto más sencillo.
        Existe una gran cantidad de patrones gratuitos: puedes encontrarlos en Internet, en libros de la biblioteca, etc. La belleza de un patrón que ya está disponible es que no necesitas averiguar cómo lo harás, ya que ese trabajo ya está hecho para ti.
        Crea tu propio patrón. Puedes crear tu patrón basado en algo que viste a tu alrededor o tratar de reproducir uno que viste en algún lugar (como en un vitral de una catedral).
        Busca inspiración en libros y en la naturaleza. Los principiantes deben elegir un patrón que sea amplio y sencillo, como una flor (aunque ten en cuenta las curvas y los bordes afilados).
   
    3
    Elige un tipo de vidrio. Para este proyecto, usarás vidrio laminado. Existen dos categorías: vidrio catedral y opalescente. También deberás considerar cosas como el precio, la textura, el color y el grado de transparencia.[1]
        El vitral viene en láminas grandes. La lámina más pequeña mide aproximadamente 30 cm x 30 cm (1 x 1 pie) mientras que la más grande es cuatro veces ese tamaño. Compra vidrio suficiente para la envergadura de tu proyecto, pero ten en cuenta que aproximadamente un cuarto de todo lo que consigas no se utilizará después de hacer los cortes.
        El vidrio catedral tiende a ser de color claro o transparente. Se compone de vidrio transparente con colorantes añadidos. Para cortar este vidrio se requiere menos presión.
        El vidrio opalescente incluye vidrio blanco o de ópalo en su mezcla de colores. Por ejemplo, un azul opalescente es un vidrio azul que no es completamente transparente. Para cortar este tipo de vidrio, podría ser necesario aplicar más presión, puesto que el vidrio opalescente crea una densidad más alta que el de catedral.
        Si te interesa tener una mezcla interesante de claro y opaco, puedes combinar estos dos tipos de vidrio en tu proyecto. Ten en cuenta que su manipulación puede ser ligeramente distinta (como lo evidencia la presión necesaria para cortarlos). También hay un vidrio veteado que tiende a estar compuesto por vidrio catedral con vetas de ópalo mezcladas.
    4
    Compra el vidrio. El mejor lugar en el que puedes conseguir vitrales para tu proyecto es una tienda de materiales para vitrales. Puedes encontrar tanto equipos para fabricar vitrales como los vitrales mismos. También puedes conseguirlos en algunos de los más grandes almacenes o tiendas de artesanías, pero obtendrás una mejor selección en una tienda que venda específicamente vitrales.
        La mayoría del vidrio que compres viene en láminas de alrededor de 30 cm2 (1 pie cuadrado) y de 3 mm (1/8 de pulgada) de grosor. La lámina puede costar entre $6 a 20$ dependiendo del color y el detalle del vidrio, además de la fuerza y el brillo de los colores.
        También puede depender del lugar del que viene el vidrio. El vidrio proveniente de Europa costará más. A menudo se le conoce como vidrio antiguo, aun cuando haya sido fabricado en los tiempos modernos.
    5
    Reúne tu equipo. Necesitarás algunos equipos específicos para llevar a cabo tu proyecto. Puedes encontrar estos artículos en la mayoría de almacenes o tiendas artesanales, pero sobre todo en tiendas que vendan materiales para vitrales.[2]
        Cortador de vidrio: existen muchos tipos de cortadores de vidrio disponibles. El cortador a mano tiene la mejor flexibilidad y precisión en los cortes de plantillas. El cortador con forma de lápiz es excelente para los principiantes, así como para los que realizan cortes de trazo, puesto que se requiere una presión y control constante. El cortador con empuñadura de pistola es ideal para cortar vidrio grueso y también es una buena elección para los principiantes que no tienen suficiente fuerza en las manos.
        Alicate: para este proyecto no puedes utilizar el alicate común que tienes en casa. Necesitarás un alicate especial para romper el vidrio y cortar los bordes así como otro para realizar cortes largos en el cristal.
        La lámina de cobre viene en una variedad de anchuras dependiendo de la que necesites para el vidrio. Este material se usa para mantener juntas a las piezas de vidrio mediante el adhesivo colocado en un lado. Si vas a usar vidrio catedral (vidrio transparente), la parte posterior será visible, así que asegúrate de usar el color adecuado para tu proyecto.
        Soldador y alambre de estaño: este alambre es una mezcla de estaño y plomo. Mientras mayor sea la cantidad de estaño que contiene, menor será el punto de fusión, lo que significa que fluirá con mayor rapidez y con un acabado más plateado. En lo que respecta al soldador, necesitarás uno diseñado para fabricar vitrales con un mínimo de 75 vatios. Vienen con puntas de tamaños diferentes dependiendo de tu proyecto.
        Esmeril: si no tienes acceso a un esmeril, puedes usar una piedra de carborundo para pulir los bordes de tu vidrio después de cortarlo. Si puedes conseguir un esmeril, uno eléctrico sería ideal para lidiar rápidamente con los bordes afilados.
   

Parte 2 de 3: Fabricar tu vitral

 
    1
    Crea tu plantilla. Dibuja, copia o imprime tu patrón en un pedazo de papel cuadriculado que sea del tamaño real. Corta el patrón en piezas separadas y etiquétalas por color y dirección de la veta. Coloca el patrón debajo del vidrio y traza el contorno con un marcador permanente delgado.[3]
        Deja un espacio de un centímetro o menos para el grosor de la lámina de cobre entre las piezas.
        Utiliza un bolígrafo negro especial o un marcador permanente para marcar el vidrio.
        Si tienes acceso a una caja de luz, podría ser sumamente útil para trazar el patrón sobre el vidrio.
   
    2
    Marca el vidrio. Sujeta el cortador de vidrio entre tu pulgar y tu índice presionando la punta entre este último y el dedo medio. Presiona el cortador con suavidad sobre el vidrio, utilizando una regla de metal recubierta de corcho en la parte posterior a fin de hacer un corte recto. Colócala en un punto lejos de tu cuerpo y comienza a rayar hacia adentro.[4]
        Asegúrate de aplicar la cantidad de presión adecuada. Debes escuchar un sonido claro y fino a medida que rayes el vidrio. Si aplicas muy poca presión, la ruptura no seguirá la línea marcada y, si aplicas demasiado, harás que tu cortador se desgaste innecesariamente al igual que tu muñeca y codo.
        Mueve tu patrón rotando el vidrio según sea necesario para mantener la forma correcta. Asegúrate de que la línea marcada vaya de extremo a extremo.
  
    3
    Corta el vidrio. Hay unos cuantos métodos diferentes para cortar el vidrio dependiendo del tamaño y de la curva. Desde luego, el objetivo es cortarlo a lo largo de las líneas marcadas para que se rompa con facilidad y te quedes con las formas que necesitas.
        Para las partes rectas, tan pronto como veas que se forma una línea, coloca el alicate en la grieta y apriétala para separar ese pedazo. También puedes sujetar el vidrio en cualquier lado de la ruptura y quebrarlo con tus manos.[5]
        En el caso de las secciones curvas, utiliza el cortador de vidrio para romper el cristal siguiendo las marcas. No te preocupes si la pieza se rompe un poco de manera irregular, ya que puedes deshacerte de los bordes más adelante si es necesario, siempre y cuando mantengas las curvas suaves. Si las curvas son pronunciadas, realiza una serie de curvas superficiales para que no se rompan por sí solas.[6]
    4
    Esmerila los bordes. Una vez que hayas cortado todas las diversas piezas, es momento de esmerilar los bordes filosos y asegurarte de que todo esté suave. Hazlo con cuidado y paciencia de modo que no rompas ninguna parte del vidrio.
        Coloca nuevamente las piezas a lo largo del patrón de manera que puedas esmerilar el vidrio de acuerdo a las líneas del diseño. Esto garantizará que todo encaje bien cuando sea el momento de juntar las piezas.
        También es una buena idea construir un marco alrededor de las piezas después de haber terminado de esmerilarlas y encajarlas. De esta manera, no se deslizarán cuando envuelvas el vidrio.
   
    5
    Envuelve el vidrio. Cubre los bordes del vidrio con láminas de cobre de 5 mm (7/32 in). Asegúrate de que la lámina esté centrada o podría verse un poco raro al final. Puedes hacerlo a mano o con un dispositivo para envolver.
        Una vez que hayas decidido el grosor de tu lámina de cobre, necesitas retirar el protector de la lámina. Asegúrate de centrar el vidrio correctamente en la cinta y de presionarla con firmeza a lo largo de todos los bordes cortados.
        Presiona la lámina firmemente con un depresor lingual o algún otro instrumento firme. Esto garantizará que la lámina se adhiera al vidrio. Deberás asegurarte de que la cinta esté firmemente adherida y uniforme. Si una sección se aglomera en un punto, arráncala y comienza de nuevo.
    6
    Añade fundente a la lámina de cobre. Si bien el fundente ayuda a que el estaño fluya entre las piezas cubiertas con cobre, no es completamente necesario. Sin embargo, te puede facilitar las cosas a largo plazo
        Aplica fundente en todas las superficies cubiertas con cobre antes de soldarlas.
        El fundente en gel es el material más fácil y maleable de usar, aunque también puedes probar su forma líquida.
   
    7
    Suela el vidrio. Soldar el vidrio requerirá un poco de tiempo y paciencia. Existen varias cosas diferentes que necesitas hacer para asegurarte de soldar adecuadamente. Deberás juntar las piezas, colocar el alambre de estaño en las uniones y finalmente aplicar el fundente.
        Para juntar todas las piezas, aplica puntos pequeños de fundente en las áreas deseadas y derrite encima una gota pequeña del alambre de estaño. Una vez que hayas juntado todas las partes, puedes comenzar a aplicar el estaño en las uniones.
        Lo primero que debes hacer es agregar fundente en todas las uniones y luego aplicar una cantidad pequeña y llana de estaño en todas ellas. Asegúrate de cubrir por completo toda la lámina de cobre.
        Aplica una capa nueva de fundente en las uniones, luego derrite una cantidad mayor del alambre de estaño sobre ellas. Pasa tu soldador de un lado al otro para crear una soldadura de estaño fundida. Una vez que hayas soldado una sección, levanta el soldador para crear una línea de soldadura fina.
  
    8
    Enmarca tu creación. El enmarcado no es absolutamente necesario pero puede crear un lindo acabado para tu proyecto. Puedes usar un marco de zinc o un canal de plomo, lo que requiere más soldadura, siguiendo exactamente los mismos pasos descritos anteriormente.
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Parte 3 de 3: Evitar los problemas comunes

    1
    Cuidado con los huecos entre las piezas. Especialmente si eres principiante, puedes arruinar el trabajo al momento del cortado o esmerilado. Esto hará que queden agujeros entre las piezas.[7]
        Compensa estos errores al rellenar los huecos entre las piezas de vidrio con soldadura de cobre. Suelda como lo harías normalmente.
    2
    Evita estos problemas al marcar tu vidrio. Existen muchas cosas que pueden salir mal al momento de marcar tu vidrio y la mayoría se relaciona con tu postura, con la cantidad de presión que ejerces y con el tipo de cortador que utilizas.[8]
        Asegúrate de tener una buena postura al momento de hacer marcas prolongadas. De esta manera, tendrás un mayor alcance al utilizar tu hombro y parte superior del cuerpo para hacer las marcas. Para hacer marcas pequeñas, asegúrate de estar sentado a fin de poder permanecer concentrado en seguir las líneas marcadas.
        Utiliza el cortador de vidrio adecuado. No uses un cortador de vidrio barato, ya que no corta muy bien el vidrio transparente y delgado ni mucho menos el vidrio artístico que es mucho más duro. Compra uno que tenga una punta de carburo, pues la lubricación es muy útil.
        Asegúrate de aplicar una presión constante a lo largo de las líneas marcadas. Recuerda que debes escuchar un sonido claro y fino a medida que cortas. También debes recordar otra cosa: el vidrio opalescente requiere más presión mientras que el vidrio catedral requiere menos.
    3
    Lidia con los problemas al momento de soldar. Al igual que al marcar, soldar el vidrio puede producir algunos problemas si no lo haces correctamente. Asegúrate de que el calor sea el adecuado, que la punta del soldador sea del tamaño correcto para el proyecto y que el fundente que uses sea bueno en altas temperaturas.[9]
        Usar el tipo incorrecto de fundente puede producir un efecto de carbonización, también llamado “síndrome de la punta negra”. Cuando esto ocurre, significa que la punta del soldador se vuelve negra y se hace imposible volver a colocar más estaño.
        Utiliza la punta de soldador adecuada. Asegúrate de saber el ancho del vidrio con el que trabajas y utiliza la punta y el cobre a una distancia adecuada.
  

Consejos

    La práctica es esencial para hacer vitrales verdaderamente buenos. Probablemente las primeras veces tus creaciones no sean perfectas, ¡pero no te preocupes! Aprenderás cosas nuevas con el tiempo.
    Puedes romper el vidrio si colocas la parte marcada sobre un borde y la golpeas con tu mano.




miércoles, 29 de julio de 2015

Construcción Vivero con Guadua (Bambú)


GUADUA BAMBUSA ANGUSTIFOLIA KUNTH

Reforeste y cuide el Ambiente, amarre la tierra y regule sus cuencas y ríos con Guadua Bambusa, ella además de los cuidados que le ofrece tiene su aprovechamiento cada 3 a 4 años. Tambien le ofrece una visita diaria confirmada de pajaros y loros en las tardes y mañanas demás de proteccion en las tormentas sin desconocerse su consumo anual de CO2 el cual es entre 33 a 35 toneladas por hectárea.

VIDEO Construcción en Bambú.





MANUAL-DE-CONSTRUCCION-CON-BAMBU-GUADUA
Arq. Oscar Hidalgo  (Colombia)

Descagar ebook Viveros en Guadua pdf

Curso aprender a tabaja la Guadua. Temas :


Silvicultura de la guadua y el bambu.
Selección de guadua.
Taxonomía (estructura) de la guadua.
Corte, limpieza y preservado de la guadua (teórico y practico)
Uniones y ensambles (teórico y practico 3 días)
Técnicas de estructura con guadua (teórico practico 1 día)
Técnica de muro tendinoso (teórico practico)
Diseño y Maqueta de trabajo (Teórico practico).
Hechura de latillas de guadua.
Embellecimiento y mantenimiento de la guadua en la estructura.


MÉTODOS DE REPRODUCCIÓN Y PROPAGACIÓN DE LA GUADUA

Después de muchas investigaciones desarrolladas en Colombia sobre diversos métodos de reproducción y propagación de la guadua y que cumplieran condiciones de ser económicos, rápidos, de fácil masificación y que generen individuos de alta calidad, se han desarrollado viveros y plantaciones aplicando dichas metodologías con diversos resultados. Enumeramos los métodos más empleados.
1 Reproducción sexual: Es el método clásico de reproducción de la mayoría de las especies vegetales y es aquel que se desprende de la germinación de su semilla. Para el caso de la guadua se presenta una limitación en el sentido de ser una especie de floración esporádica es decir solo algunos individuos de la misma mancha florecen en periodos irregulares que generalmente coinciden con las épocas de lluvia. Además de esto, las semillas tienen un periodo de viabilidad o capacidad de germinación muy corto. Por lo anterior este método de reproducción no es viable para la Guadua angustifolia. Es importante anotar que las plantas producidas por semilla tienen un crecimiento demasiado lento.
2 Propagación asexual: Es el proceso mediante el cual se utilizan partes de la planta para originar y desarrollan nuevas plantas. Los métodos mas usados y con mayor éxito son la siembra de rizomas o raíces, de secciones de tallo y el cultivo de chusquines o brotes pequeños del rizoma. El primer sistema es la siembra de rizomas, lo que genera brotes gruesos y vigorosos en corto tiempo, pero es antieconómico pues la extracción de las raíces (caimanes) de la guadua es muy complicada además de no considerarse método de multiplicación sino de trasplante. La siembra de secciones de tallo se puede realizar horizontal o verticalmente. Se mejoran los prendimientos agregando agua a los entrenudos y se pueden utilizar tallos de diferentes dimensiones pero que contengan siempre un nudo con yema activa para que desarrolle la nueva planta. A pesar de haberse obtenido prendimientos cercanos al 70% se consideran que para la mayoría de los casos no se justifica la cosecha de tallos verdes para establecer nuevas plantaciones.
3 El Cultivo de Chusquines: Se denomina chusquín a plantas delgadas y pequeñas que generan los rizomas en manchas que han sido sobre aprovechadas o afectadas por incendios, quemas o acción del viento. Un mecanismo de defensa de la planta al no tener follaje que promueva la fotosíntesis, es el de generar este tipo de plantas pequeñas. El seguimiento al desarrollo de los chusquines, mostró que su primera fase de desarrollo, genera brotes igual de delgados y pequeños, pero que cumplen el papel de colonización del área donde está plantado; posteriormente y una vez que han colonizado el área de sembrado, empiezan a aparecer brotes con el doble del diámetro del que las generó y con altura directamente proporcional al diámetro. De esta manera empieza el proceso de crecimiento de la planta. Antes que ello ocurra, se procede a separar todos los brotes -delgados- generados por el chusquin original (deshije) que se siembran por separado, para que inicie nuevamente el rebrote y así continuar el proceso de reproducción de chusquines hasta obtener el número de plantas deseado. Normalmente el cultivo de chusquines se hace en un lugar adecuado, que se denomina banco de propagación, con adecuadas fertilizaciones, manejo de humedad y control de malezas, se pueden alcanzar 10 brotes en 90 días promedio.

VIDEO Invernadero de Guadua