miércoles, 1 de octubre de 2014

Begoña : Transatlántica Española

El Begoña , de la clase Victory, fue construido en Baltimore para la Armada norteamericana en 1945, que lo utilizó como carguero. Tenía un registro bruto de 7.604 toneladas, 138 metros de eslora, 18 de manga y una máquina con una potencia de 8.500 caballos, con una velocidad de 15 nudos. Salió del astillero con el nombre de Vassar Victory y, ya finalizada la Guerra Mundial, fue adquirido en 1947 por la compañía italiana Sitmar, que lo reconvirtió, en buque clase Trieste, en un buque mixto de pasaje y carga, con el nombre de Castel Bianco , quedando con una cabida de 480 pasajeros en clase única, que se ampliaron a 1.200 a comienzos de los años cincuenta debido al incremento de la emigración. Fue entonces cuando comenzó a tocar los puertos gallegos, sirviendo la línea de Centroamérica.


En 1957, fue adquirido por la Compañía Transatlántica Española, que lo rebautizó con el nombre de Begoña, efectuando, en 1962, varias transformaciones en el mismo. El buque tocaba, bien a la subida o a la bajada, los puertos de Vigo y A Coruña. La ruta comenzaba en Southampton (Inglaterra) para, tras la escala gallega, recalar en Santa Cruz de Tenerife y, después de cruzar el Atlántico, hacerlo en Port of Spain (Trinidad), La Guaira (Venezuela), Cartagena de Indias (Colombia), Kingston (Jamaica), Curaçao (Antillas Holandesas) y vuelta a empezar la ruta de subida.




Cine y piscina en la popa.


El Begoña tenía capacidad para 830 pasajeros, sistema de aire acondicionado, salas de estar y de lectura, bares, cine y piscina. A partir de la segunda mitad de la década de los sesenta comenzó a tener averías. La más notable de ellas fue en octubre de 1974, cuando, al mando del capitán José Luis Tomé, se dirigía desde Tenerife al Caribe, averiándose en alta mar (parece que ya había tenido averías tras salir de Inglaterra) y debiendo pedir ayuda a un remolcador de altura, el Oceanic , que lo llevó al puerto de Bridgetown (Barbados). Herido de muerte, llegó, en diciembre de ese año, a Castellón, en donde fue desguazado.

El "Begoña" (1945-1974):

El 16 de marzo de 1957, en el puerto de Génova, el trasatlántico "Castel Bianco" fue transferido a la Compañía Trasatlántica Española y se rebautizó "Begoña". Bajo el mando del capitán Jesús Meana Brun, el día 22 hizo escala en Barcelona y luego continuó a Génova, Nápoles, La Coruña y Vigo, arribando el 4 de abril en su primera escala en Santa Cruz de Tenerife, con 214 pasajeros en tránsito, a los que se sumaron otros 238 canarios con destino a Venezuela. Primero con el casco pintado de blanco y luego con el negro tradicional de la naviera, el trasatlántico "Begoña" inició con su gemelo "Monserrat" -ex "Castel Verde"- la línea de Venezuela en la que hasta noviembre de 1961 compartió singladuras con el histórico trasatlántico "Marqués de Comillas". En mayo de 1958, el "Begoña" arribó a Southampton y con esa escala hizo historia, ya que desde hacía veinte años ningún otro trasatlántico español había recalado en el citado puerto de Inglaterra. La línea, por entonces, realizaba escalas en Bilbao, Santander, La Coruña, Vigo, Cádiz, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, La Guaira, Cartagena, Kingston, Curazao, La Guaira, Santa Cruz de Tenerife, Vigo, Santander, y Southampton. En la época que referimos, con capacidad para 830 pasajeros en clase única, en la cubierta principal disponía de dos salones públicos y en la cubierta principal estaba instalado el comedor. A popa había una piscina al aire libre y también zonas de esparcimiento para la práctica de deportes. Los camarotes de dos, cuatro y ocho plazas disponían de servicios sanitarios y aire acondicionado, que fue instalado en 1962.
En mayo de 1965 rescató a los nueve tripulantes de la goleta "Mary Norman", que naufragó frente a las costas de Grenada, en las Antillas y que desembarcaron en La Guaira para su repatriación por la embajada de Noruega.

Ultimo viaje:

Este buque, en su último viaje, protagonizó el capítulo más emocionante de su dilatada historia marinera. El 4 de octubre de 1974, después de embarcar a 120 pasajeros salió del puerto tinerfeño -capitán, José Luis Tomé Barrado-, con destino a La Guaira, Curaçao, Kingston y Trinidad. A bordo viajaban, en total, 900 pasajeros y 120 tripulantes. Cuando se encontraba a una distancia de 1600 millas del puerto tinerfeño, de modo imprevisto se apagó una de las dos calderas y ante el temor de que el buque pudiera quedar sin propulsión y gobierno --léase capacidad de maniobra--, se solicitó auxilio al remolcador de altura "Oceanic", que navegaba a 200 millas del Begoña. El trasatlántico continuó viaje por sus propios medios, con una sola caldera, a una velocidad de 14 nudos y con la escolta del remolcador tras su estela, pendiente de los acontecimientos. Pero el tiempo empeoró y ante los riesgos que entrañaba correr un temporal en el Atlántico con 1.020 personas a bordo, el capitán Tomé Barrado decidió solicitar el auxilio del remolcador y recaló en Bridgetown, en Barbados, en donde los pasajeros continuaron su viaje en avión hasta sus respectivos destinos. De vuelta a España, el veterano "Begoña", a remolque del Oceanic, arribó a Castellón y allí fue vendido para desguace. Otra historia del capitalismo avaro, similar a la del Pacific Princess en el año 2012.

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