lunes, 2 de mayo de 2016

Crisis eléctrica Venezuela : Guri Vs. el niño y Termoelectricidad

El gobierno de Maduro aduce los “problemas en el servicio eléctrico” como consecuencia de fuertes sequías y el aumento del consumo, lo que no deja de ser cierto, pero se trata de una verdad a medias. Pues todo esto era previsible, y que se viene sufriendo desde hace seis años, e incluso se sabía incluso desde antes los problemas que se avecinaban. El problema central está en el deterioro de las viejas instalaciones, la ausencia de inversiones en infraestructura, así como a la corrupción donde inversión que se hacía – muy baja para el nivel de la problemática- se “perdía” en el camino.

Hemos decidido blindar a Venezuela eléctricamente, va a ser un país blindado, no habrá sequías, ni inundaciones ni cambio climático que afecten el nuevo sistema eléctrico que está naciendo en Venezuela”, aseguró en octubre de 2010 el entonces presidente Hugo Chávez, sin embargo las últimas medidas aplicadas por el gobierno indican que a más de cinco años nada de ello se ha cumplido.

El ingeniero eléctrico, Miguel Lara, sostuvo durante una entrevista que el mayor responsable de la situación energética que vive el país es el gobierno, que en su opinión, ha aplicado de manera reiterada medidas erradas que solo han profundizado la crisis presente desde 2010 en Venezuela.

El miembro del Grupo Ricardo Zuloaga recordó que desde que inició la llamada “revolución bolivariana” se invirtió una gran cantidad de recursos para mejorar el Sistema Eléctrico Nacional ( SEN ) y, en su opinión, está peor. “El problema no es de dinero sino de cómo se gestiona el sistema eléctrico y la lista de medidas equivocadas”, sostuvo.

Plantas eléctricas cubanas.

A través de la Misión Revolución Energética, centrada en la sustitución de bombillos incandescentes por ahorradores e instalación de plantas de generación distribuida, el gobierno inició en 2006 la colocación de pequeños generadores cubanos en todo el país.

Según informe del Centro Nacional de Gestión (CNG) del año 2010, durante 2008 se instalaron en el país 19 plantas de generación distribuida, produciendo 314,4 megavatios (MW) de potencia y 11 máquinas en 2009, con un aporte de 105,5 MW, para un total de 419,9 MW. La meta, según el presidente Hugo Chávez, era instalar 95 plantas eléctricas en todo el país.

El ingeniero Miguel Lara detalló que este tipo de plantas solo sirvieron como campaña política pero no para resolver la crisis eléctrica del país. “Ese tipo de plantas eran las que usaba Venezuela en los años 50 cuando el Sistema Eléctrico Nacional (SEN) no estaba interconectado”, comentó.

El especialista explicó que esas plantas de generación distribuida -que le costaron alrededor de 1,3 millardos de dólares a la nación- sumaban unos 1.800 MW. “Hoy en día si acaso se podrán conseguir  200 o 300 MW funcionando pues son de poca duración (entre dos y tres años)”, apuntó.

Cambio de huso horario (era GMT -4 ) .


Para diciembre de 2007, el presidente Hugo Chávez retrasó en 30 minutos la hora oficial del país.

Según Héctor Navarro, en ese momento ministro de Ciencia y Tecnología, con el cambio muchos venezolanos dejarían de levantarse de noche y lo harían cuando aclarara el día, lo cual, en su criterio, produciría una mayor sensación de descanso y provocaría un mayor rendimiento laboral y estudiantil.

Como un desacierto lo calificó el experto eléctrico José Aguilar. “El país necesita en promedio de 360 Gigavatios-hora diarios y por esa medida se empeoró el requerimiento en 2,5%. Debemos regresar al huso horario antiguo a la brevedad“, afirmó.

CORRUPCIÓN Bolivariana: Adquisición de equipos usados con sobreprecio.


La empresa Derwick Associates, de los llamados “bolichicos” Leopoldo Alejandro Betancourt López, Francisco Convit Guruceaga y Pedro José Trebbau López; obtuvo entre octubre de 2009 y diciembre de 2010, 12 jugosos contratos cifrados en $2.200 millones, por vender como nuevas turbinas usadas en Venezuela.

Los contratos fueron otorgados por la Electricidad de Caracas (que en diciembre de 2011 pasó a formar parte de CORPOELEC ), Petróleos de Venezuela ( PDVSA negociados con Bariven, filial de Pdvsa en Holanda), y la Corporación Venezolana de Guayana (CVG), según una investigación realizada por el periodista César Batiz.

Derwick a su vez subcontrató a la estadounidense ProEnergy, que ya había ejecutado obras y vendido equipos en Venezuela desde 2005.

ProEnergy se aseguró con Derwick ingresos por el orden de $1,3 millardos, mientras que Derwick facturó al Estado venezolano, por los mismos contratos y solo por hacer la intermediación, 2,25 millardos de dólares, unos $809 millones más que lo cobrado por su aliado.

Inoperatividad del Parque Eólico de La Guajira.


Con una inversión de 200 millones de dólares, en 2011 se inició su construcción. Sin embargo, aún el proyecto con el que se pretendía generar energía eléctrica mediante el viento sigue inactivo. Los 75,6 MW, que según Chávez debían producirse a finales de 2012, se han unido a una larga lista de objetivos sin cumplir.

“Venezuela será una potencia de producción de electricidad con energía limpia producida por el viento”, aseguró el 26 de abril de 2013 el presidente Nicolás Maduro desde el parque eólico en compañía del entonces ministro de Energía Eléctrica, Jesse Chacón.

En esa actividad el jefe de Estado también anunció que el parque eólico había iniciado la producción, en fase experimental, de 25 MW del total de 75,6 MW, pero habitantes de la región han denunciado que “en ese lugar no funciona nada, eso está parado”, dijo el ingeniero Miguel Lara.

Falta de mantenimiento en las plantas termoeléctricas.


Para el ingeniero Miguel Lara esta ausencia en los últimos años ha sido un factor determinante para el empeoramiento de la situación energética de Venezuela. “Tenemos por ejemplo aPlanta Centro que desde diciembre de 2015 no genera MW, siendo la central térmica con mayor capacidad en el país -2.000 MW- y en toda Latinoamérica”, recordó.

Grandes centrales térmicas, como la Ramón Laguna (Zulia), Tacoa (Vargas) y Planta Centro (Carabobo), que sostienen la generación en regiones de alto consumo, “están inhabilitadas por daños particulares o falta de mantenimiento”, advirtió la Federación de Trabajadores de la Industria Eléctrica (Fetraelec).

Promesas incumplidas: A casi 14 años del inicio de la construcción de la central hidroeléctrica Manuel Piar en Tocoma, estado Bolívar -julio de 2002- y luego de reiterados retrasos para su inauguración -2012, 2014, 2015- el actual ministro de Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez, indicó en noviembre del año pasado que para finales del primer semestre de 2016 la planta se pondrá en funcionamiento.

“Eso debe estar listo en septiembre para generar 2.000 nuevos MW, para seguir desarrollando Venezuela y convertirla en la potencia suramericana”, dijo Hugo Chávez el 18 de enero de 2012 en compañía del entonces ministro de Planificación de Argentina, Julio De Vido, encargado para esa época de manejar la agenda de convenios suscritos entre ambas naciones latinoamericanas.

El valor de la construcción de la central, que aportará 2.160 MW cuando entre en funcionamiento, escala los 9.365 millones de dólares, según Motta Domínguez, cuando el monto inicial correspondía a $3.000 millones, un salto de 212,17%.

Fenómeno  El Niño.



       Central Hidrioeléctrica Simón Bolívar Guri 


En efecto Venezuela junto con otros países como Colombia y Perú se están viendo afectados por los efectos del fenómeno climático. Sin embargo, los ingenieros José Aguilar y Miguel Lara concuerdan que éste no es el único responsable de la crisis energética que sufre el país.

“Han abusado de Guri en los últimos 20 meses, le han extraído más energía de la debida para ocultar la situación deficitaria del parque térmico de generación, que si este último estuviera en condiciones de entregar confiablemente unos 8.200 MW no tendríamos ningún problema y Guri no estaría en mínimos históricos (al 12 de febrero la cota se ubica en los 251,34 metros sobre el nivel del mar)”, enfatizó Aguilar.

Racionamientos a centros comerciales. Luego de solo dos días de haberse aplicado la medida, que generó gran preocupación en el sector por sus consecuencias económicas, el gobierno aceptó la propuesta inicial de Cavececo: un horario corrido desde las 12 del mediodía a las 7:00 pm, plan que permitiría ahorrar -de acuerdo a sus cálculos- 20% más que los horarios establecidos por la comunicación del ministro Motta Domínguez.

El ingeniero Miguel Lara explicó a El Estímulo que de haberse cumplido a cabalidad los cortes iniciales de energía en los centros comerciales del país, los cuales solo representan 2,92% del consumo eléctrico del SEN, es decir, alrededor de 500 MW de los 17.200 MW del total de la demanda nacional; la Central Hidroeléctrica Simón Bolívar (Guri) se hubiese ahorrado si acaso un día de producción durante los tres meses del racionamiento entre la 1:00 pm y 3:00 pm y las 7:00 pm y 9:00 pm.




Como ya hemos informado en este diario, también como parte de los “ahorros energéticos”, el gobierno decidió desde la semana pasada adelantar a partir de mayo 30 minutos el huso horario, declaró no laborable toda la Semana Santa y no solamente el jueves y viernes de dicha semana como es tradicional, y también ya había reducido a cuatro días la jornada de trabajo en el sector público, limitando a cinco horas y media el horario laboral en ese sector, siendo que ahora el sector público sólo trabajará dos días de la semana y hasta la 1 de la tarde.

Consumo de Electricidad en Venezuela.


De acuerdo a los últimos datos disponibles, Venezuela consume un poco más de 15.000 Megavatios (MW) de energía, de los cuales más del 70% es energía hidroeléctrica, producidas en los sistemas de represamiento y generación del alto Caroní. Aquí salta a la vista un problema básico: somos un país altamente dependiente de una sola fuente de energía (la hidroeléctrica), con poco desarrollo y uso de fuentes como la termoeléctrica y otras.

Incluso a nivel hidroeléctrico somos dependientes específicamente del Guri, sin nuevos desarrollos de sistemas de represamiento y generación. Además, las pocas plantas termoeléctricas que existen en el país como Tacoa, Plantacentro, etc, están operando a bajos porcentajes de su capacidad instalada, y para rematar los sistemas de distribución están muy deteriorados por falta de mantenimiento.
Este es el primer gran problema estructural de la situación eléctrica nacional. Luego tenemos la terrible falta de inversiones para mantenimientos y nuevos desarrollos, tanto en la IV como en la V República. Los problemas de mantenimiento datan de hace unos 15-25 años, es decir que comprometen a los gobiernos de Carlos Andrés Pérez, Rafael Caldera, Hugo Chávez y ahora a Maduro.

Pero la cuestión de fondo es que la crisis eléctrica, no expresa otra cosa que la incapacidad del chavismo de desarrollar las fuerzas productivas de manera planificada e integral, por más que se llenó la boca hablando de “desarrollo nacional” y dejar atrás al “país rentístico”. ¡Cómo es posible que un país que vive de exportar energía y que tiene inmensos recursos, está a merced de la falta de lluvias y el gobierno raciona forzadamente la corriente eléctrica agregando nuevas penurias al pueblo?



“Venezuela está a las puertas de un proceso de racionamiento eléctrico mucho más severo, luego de que la sequía y la falta de previsión han llevado el nivel de agua de la principal represa hidroeléctrica del país hasta un punto alarmantemente bajo”, con esta cita inicia un amplio reportaje el El Nuevo Herald sobre la crisis eléctrica en el país.
En la investigación, realizada por Antonio María Delgado, algunos expertos dijeron que el nivel de agua en la crucial represa de El Guri está descendiendo aceleradamente a un ritmo de 15 centímetros diarios, ubicándose actualmente en solo 3.5 metros por encima de la cota crítica de 244 metros sobre el nivel del mar.
“A ese ritmo, las autoridades no tendrán más opción que paralizar por lapsos de tiempo algunas de las turbinas de generación eléctrica en cuestión de 25 días. La represa Simón Bolívar, ubicada en Guri, estado Bolívar, genera cerca del 70 por ciento de la energía eléctrica que se consume en el país”.
Ante esto el ingeniero eléctrico José Manuel Aller Castro, advierte que “quedan pocos días de agua al nivel de gasto que están utilizando a ahora”.
“El límite [de 244 metros] es teórico y ellos podrían permitir que el nivel baje un poco más de eso. Pero es evidente que en la medida que baje el nivel, no van a poder seguir sosteniendo las operaciones y van a tener que empezar un drástico plan de racionamiento si no llegan las lluvias”, explicó al diario Aller Castro.
Coinciden en que la aplicación de ese programa de racionamiento podría triplicar las actuales interrupciones en el servicio eléctrico, “llevándolas de dos a seis horas diarias en algunas ciudades, ya que la generación eléctrica del país quedaría reducida a cerca de 10,000 megavatios”.
Eso sería algo menos de dos tercios del actual nivel de consumo en el país, de 15,500 megavatios, según las cifras anunciadas el lunes por el Ministro para la Energía Eléctrica, Luis Motta Domínguez.


Las Mentiras del Gobierno.


“La represa del Guri está 8 metros por debajo de su nivel ideal debido a la fuerte sequía que ha afectado el país y esto obliga a que todos ahorremos energía”, así indicó el ministro Luis Motta Domínguez  a través de su cuenta de Twitter con una imagen en la que se mostraba cuándo había descendido el agua del embalse que genera energía para gran parte del territorio venezolano.

En Venezuela, 70% de la generación eléctrica proviene del agua, por lo que el déficit de precipitaciones que se mantiene en el país desde 2013 y que se ha acentuado durante los primeros meses de 2016 como consecuencia de El Niño, tiene un impacto directo sobre la capacidad de este sistema.  ( NO DICE QUE EL GURI NO FUE DISEÑADO PARA APORTAR SEMEJANTE TAMAÑO DE CARGA 70m % de la DEMANDA ) 



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